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La gratificación inmediata está debilitando el autocontrol y la tolerancia a la espera, advierte psicóloga
Escrito por: Krissia Duarte
Cananea, Sonora, 20 de agosto de 2026.- En una época marcada por el desplazamiento constante en las pantallas y la búsqueda de recompensas inmediatas, la capacidad para esperar, controlar los impulsos y mantener la atención enfrenta un deterioro.
Lo anterior comienza a reflejarse de manera significativa en un cambio de la conducta y en distintos ámbitos de la vida, advirtió la psicóloga Tania Armenta durante su intervención mensual.
La especialista señaló que el consumo constante de tecnología y redes sociales está modificando los hábitos de las nuevas generaciones al acostumbrar al cerebro a recibir estímulos y recompensas de manera prácticamente instantánea, situación que puede repercutir en el bienestar emocional, las relaciones interpersonales y el ámbito laboral.
Explicó que la corteza prefrontal, región del cerebro relacionada con la autorregulación y la toma de decisiones, continúa su proceso de maduración hasta aproximadamente los 25 o 30 años, por lo que el desarrollo del autocontrol requiere un entrenamiento constante desde etapas tempranas.
Armenta destacó que la exposición prolongada a contenidos digitales de respuesta inmediata puede favorecer dificultades para mantener la atención y desarrollar la perseverancia necesaria para enfrentar procesos que requieren tiempo y esfuerzo.
Entre las conductas que pueden observarse se encuentra una menor disposición para leer textos extensos y una creciente preferencia por contenidos breves, resúmenes y estímulos audiovisuales, además de dificultades para mantener vínculos personales y laborales a largo plazo.
La especialista también relacionó el contexto posterior a la pandemia de COVID-19 con un incremento en problemáticas como ansiedad, depresión, dificultades en las habilidades interpersonales y trastornos de la conducta alimentaria, situaciones que requieren atención y acompañamiento.
“El autocontrol debe ejercitarse como un músculo”, explicó Armenta, al señalar que acciones sencillas como postergar durante al menos 20 minutos una decisión o un impulso pueden contribuir a fortalecer la capacidad de regulación y disminuir la dependencia de la respuesta inmediata.
Ante este panorama, la psicóloga destacó la importancia de diversificar las actividades cotidianas e incorporar prácticas como el deporte, la expresión artística y la convivencia presencial.
Estas actividades, señaló, permiten desarrollar herramientas para tolerar la incomodidad, fortalecer las relaciones interpersonales y construir una autoestima saludable.
Como parte de las alternativas de acompañamiento disponibles en la comunidad, se mantiene la invitación al grupo de apoyo Luz y Esperanza NA, que realiza sesiones todos los miércoles a las 7:00 de la tarde en las instalaciones de la Preparatoria Lázaro Cárdenas, donde se ofrece un espacio de orientación y desarrollo personal.




