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Otoño en Sonora, entre el equinoccio, las tradiciones y los sabores de temporada
Escrito por: Krissia Duarte
Cananea, Sonora, 22 de septiembre de 2026.- El otoño llega este martes a México con el equinoccio, un fenómeno astronómico que marca el cambio de estación y el inicio gradual de días con menos horas de luz solar y noches más largas.
En Sonora, la llegada del otoño también trae consigo cambios en las rutinas, mañanas y tardes que poco a poco comienzan a sentirse más frescas y una serie de tradiciones que encuentran en esta temporada un momento especial para renovarse y disfrutar de los sabores característicos de la región.
Durante el equinoccio, el Sol se encuentra sobre el ecuador terrestre, por lo que el día y la noche tienen una duración muy similar. A partir de entonces, las horas de luz disminuyen gradualmente hasta llegar al solsticio de invierno, previsto para el 21 de diciembre.
Aunque el cambio de estación marca el inicio del otoño, las temperaturas no descienden de manera inmediata y su comportamiento puede variar entre las distintas regiones de Sonora.
Más allá del fenómeno astronómico, el cambio de temporada también está relacionado con prácticas populares que invitan a renovar los espacios. Una limpieza profunda de la casa, retirar objetos que ya no se utilizan y hacer espacio para nuevas cosas son algunas de las actividades que distintas personas realizan como una manera simbólica de iniciar una nueva etapa.
Y si de otoño se trata, las bebidas calientes comienzan a ganar protagonismo. En Sonora, una de las opciones tradicionales es el champurrado de harina de trigo, una preparación que se distingue del tradicional champurrado elaborado con masa de maíz.
Para prepararlo se utiliza harina de trigo, leche, agua, piloncillo, chocolate de mesa, canela y una pizca de sal. El primer paso consiste en tostar la harina a fuego medio-bajo hasta que adquiera un tono café claro y un aroma ligeramente tostado.
Después se incorpora poco a poco a la leche junto con el chocolate, el piloncillo y la canela, manteniendo el movimiento constante para evitar que se formen grumos. Tras varios minutos a fuego bajo, la mezcla adquiere una consistencia espesa y suave.
En los hogares sonorenses, el champurrado puede acompañarse con coyotas de piloncillo o cajeta y tortillas de harina recién hechas, una combinación que reúne algunos de los sabores más representativos de la región.
Así, mientras el paisaje comienza a cambiar y las tardes se vuelven más agradables, el otoño también se convierte en una invitación a recuperar tradiciones, disfrutar de la cocina regional y recibir una nueva temporada con una taza caliente entre las manos.




